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7 mar 2012

Mi experiencia con GPM.

El viernes por la noche recibo una grata sorpresa, la señorita C. de recursos humanos de GPM quiere tener una entrevista conmigo el lunes, mi perfil les parece muy interesante, será por teléfono, 30 minutos, "Por favor, indícame tu disponibilidad".
A las 12:00 me vendría perfecto respondo.
La oferta de GPM la recuerdo perfectamente, por lo estupendo que suena. Necesitan un responsable de una oficina que está por abrir, experiencia en proyectos I+D, analítico, proactividad, gestión de personas, interlocución con la administración... yo mismo.


-¿Cuando vamos al cerro?
-Está lloviendo, la semana que viene cambia el tiempo y vamos sin falta, pero ahí arriba hace frio.
-Como en todos los cerros poh.

Mi suegro tiene Alzheimer, es la segunda vez que viene a España, la última vez que vino estuvimos los dos en una montaña que que se ve desde mi salón, le encanta subir al monte y desde arriba ver el paisaje, en silencio.
"El cerro" es una de las pocas cosas que recuerda de su anterior visita, y ya es la cuarta vez que me hace esa pregunta desde que llegaron. El problema es la ola de frío. Quiere ir al cerro, sin embargo, para ir a la calle se pone mucha ropa, a veces hasta el pijama debajo. El frío le obsesiona, trabajó en minas a cielo abierto por encima de 3000 metros de altitud, se le quedó en los huesos.

El domingo por la tarde preparo un poco la entrevista, me informo del producto y el modelo de negocio, bastante interesante, fantaseo, "La primera telco que nos firme se lleva todo el pastel".
Aprovecho y leo las últimas entradas del blog de su fundador, hacía meses que no entraba. Me sigue gustando como escribe, con matices, ha triunfado pero no cree que la suerte ha tenido nada que ver, un poco tajante en sus valoraciones, blanco o negro. En cualquiercaso, "they are hiring", y eso lo que necesitamos en este país, lo que necesitamos en este apartamento.

Lunes.
Todo preparado, no hagáis ruido por favor, me van a llamar.
Mail a las 12:00,
"Hoy ya me resulta imposible, podrías mañana por la mañana?"
Respuesta:
"Ok, claro, cuando te venga bien."

Martes.
Esperad que me llamen y vamos al super. Nadie llamó pero recibo un mail a las 11:53.
"Disculpa que no te contestara ayer, pero tuve un día muy liado.
Podrías mañana sobre las 11:00?"

Ya empezamos regular, tampoco se requiere mucho tiempo para contestar a un mail de una sola línea... me ha tenido toda la mañana en jaque.
Respuesta
"Mañana de 10 a 11 tengo una videoconferencia con un headhunter, para no solaparnos lo mejor es a las 11:15. ¿Te parece bien?"
No tengo respuesta,  no le parece ni bien ni mal.

Miércoles
No suena el teléfono en toda la mañana, ningún feedback, a las 20:25 me llega por fin otro mail.
"Hoy me ha sido imposible poder llamarte.
Mañana tienes disponibilidad?"

Sigo sin entender. Una cosa es tener trabajo y otra cosa es no atender compromisos y no avisar de la cancelación...
Respuesta
 "Si, mañana a las 11:00 me viene bien."

Jueves:
A las 11 nadie llama, a las 12 tampoco, a las 12:49 llamo yo, descuelga al instante.
-Si?
-Oye mira, soy Breakpoint, acordamos que me llamaríais a eso de las 11...
-Si, breakpoint... si.... -aquí ya tengo la certeza de que se había olvidado de llamarme y de que no sabía ni quien era-, ...si mira, estoy ahora en una reunión.... cuando pueda te llamo.
La reunión por lo visto, duro todo el día, al día siguiente, viernes, por fin me llama.
Me explica las funciones del puesto y me pregunta sobre mi experiencia, mantenemos una charla distendida, le agrada escuchar que había preparado documentación para recibir ayudas a la I+D, era uno de los motivos por el que abrían nueva oficina aquí.
- Muy bien, muy bien, el caso es que ya está todo montado y vamos con cierto atraso, así que te llamará el responsable técnico y quizás otros managers, nos gusta que haya más gente que participe en los procesos de selección, pero andamos con bastante retraso y esto es inminente, igual te llaman hoy por la tarde... como muy tarde el lunes
- Perfecto.


Al día siguiente nadie llama, tampoco el lunes, ni el martes, ni el miércoles.
Preparo un mail el Jueves.
"Buenos días C.,
El jueves pasado me comentaste las condiciones, e información interesante sobre el puesto, también que había cierta prisa para poner la oficina en marcha. Yo estoy pendiente de una llamada del del departamento técnico.
¿Me podías poner al tanto de como va el proceso de selección?
"

-¿Cuando vamos al cerro?
Al cerro?.... -miro al cielo y hace sol- ¡Ahora mismo!.


Mi suegro no tenía culpa alguna, había descuidado la atención a mis invitados por tomarme en serio a gente no seria. Pulse enviar, me vestí.



- Lo bueno aquí es que tenéis agua, con agua todo es posible.
Bonita reflexión, me prometí que se la contaría a su nieto.

Volvimos a la casa cuando empezó a quejarse del frío. Al llegar miro el correo y como imaginaba no había respuesta, espero unos días y hago mi segunda -y decididamente última- llamada.
- Hola, mira, te envié un mail hace cinco días, estaba pendiente de una llamada y me gustaría saber a que atenerme.
Otra vez voz de sorpresa, yo creo que ni siquiera se daba cuenta de que en la autofirma de su primer correo aparecía su teléfono y le sorprendía que los candidatos averiguaran como localizarla.
- Si estoooo, buenoooo, el proceso está abiertoooo pero no te puedo comentar nada ahora mismo, a lo largo de esta semana te cuento algo.
Por supuesto a lo largo de la semana tampoco llamó.Hoy me ha llegado un mail plantilla agradeciendo mi interes, la plaza se ha cubierto.
q!



Ya he vivido esto antes, cuando las empresas crecen rápido se produce cierto descontrol, y algunos hijosdeput@ acaban en RRHH.

wq!

23 feb 2012

No tocar.

Leí esta noticia en el El correo hace un tiempo y se me quedó mal cuerpo.



Pues no se... hemos llegado a un punto absurdo. No toquemos a un moribundo que igual se nos muere.
Yo me imagino a ese hombre consciente, con dolor y viendo desde el suelo a un corro de caras preocupadas, apártense, no tocar.
Entiendo que hay protocolos establecidos para mover a los heridos ¿pero donde está el sentido común?, ¿tampoco se puede mover a un enfermo cuando no se han producido traumatismos?, ¿han actuado bien los agentes?. Finalmente el hombre murió, sin ayuda, se siguió el protocolo, no hay responsabilidad alguna, solo un montón de gente con remordimientos.

Me acordé de hace 30 años, un accidente, coches de chapa, cinturones sin pretensor, cinturones sin conductor, un desastre.Un policía se abalanzó sobre el coche de mi padre, un R8 verde botella, entre los dos metieron un herido en la parte de atrás, desmayado. Era un chico joven, de pelo largo, la sangre se amontonaba por debajo de su cadera, mucha sangre, aunque eran asientos de tela hacia charco. En una curva a la izquierda la sangre llegó hasta mi chaqueta, esas chaquetas que había antes con forro de borreguito. Mi padre me había dado un pañuelo para que sacara por la ventana, y con el policía de copiloto, íbamos hacia el hospital en lo que yo recuerdo como un viaje a toda 0stia.
En el hospital cruzaron el coche de mala manera y el policía y mi padre se lo llevaron en volandas, me quede solo media hora, con las puertas del coche abiertas. La gente que venía detrás tocaba el claxon mosqueada, hasta que rebasaban el coche y veían el charco de sangre, y a mí, asustado.


3 feb 2012

Reinforcements have arrived.

Pensaba que nos mandarían de vuelta a casa, pero lo cierto es que después de ducharse y pillar la bolsa apenas podía andar.
Conducir hacia el hospital en momentos como ese es una sensación rara, quieres ir muy rápido pero no quieres cagarla, conducía muy concentrado, de la forma más eficiente que puedes, revisando los espejos, pensando en largo ; Me cambio de carril aunque no toque, el mio se bloqueará cuando salga el bus, vehículo especial incorporándose acelera para librarlo, me pego al de la L y le adelanto en la rotonda...
Conseguí llegar en muy poco tiempo sin haber violado el código de circulación, solo tocamientos.
Cuando llegamos, el semáforo de giro a la entrada del hospital estaba fundido, en su lugar un policía nos dio el paso, directamente, del tirón, buena señal moro de la morería.
- ¡Estamos de parto!.
- ¡Adelante! urgencias ginecólogicas tiras derecha y derecha.
Barrera arriba.
El suelo estaba mojado, con el giro piqué rueda, me dio un poco de apuro, y también me hizo gracia.

Bueno, yo esperaba que en urgencias ginecológicas la gente estaría como en los boxes de Redbull, esperando para actuar como autómatas bien engrasados:
¡Camilla lista! ¡arriba! -7'3 segundos- ¡vamosss!.
Pues no, un hall sin luz y nadie esperando, a la primera médico que vi le dije "¡estamos de parto!" y con parsimonia respondió  "Arriba en la primera planta, el ascensor está ahí" y continuo su lento paso.
Después supe que ese uniforme no era de médico, era del personal de limpieza, va todo por colores y distintivos, una historia vaya.
Vamos para allá, el ascensor lentísimo, las puertas muy lentas. Izquierda nada, derecha un parapeto acristalado, al final un señor pequeño y orondo.
-¡Estamos de parto!
-Vale si, ¿me dejas la tarjeta y la cartilla?.
Antes de terminar la pregunta ya las tenía en el hocico.
Leía lento, las hojas las pasaba lento, mi mujer se retorcía, se le escapaba un ayyy, bajito, le daba vergüenza quejarse, yo mecagabahastaenla0stiaputa.
El señor llama por un intercomunicador y por la puerta del final aparece una enfermera, una matrona, un ángel. Retiro todas mis maldiciones. En dos minutos la habían metido la bolsa en una taquilla, me habían dado la llave, habían desvestido a mi mujer, le habían puesto una bata, y dos ángeles más se incorporaron como apoyo. En otros dos minutos estaba tumbada en una sala de dilatación, unas cintas registraban el ritmo cardíaco del niño y ya tenían un veredicto.
- El bebe está bien, estas de 8 centímetros, ya no podemos poner epidural, está llegando, ¿cómo se llama?
-Pero si no ha roto aguas...
El ángel in chief me mira como si por primera vez notara mi presencia.
-No siempre se rompen aguas.
Yo lo sabía por las películas pero mejor si cierro el pico.

¿Cómo sé que eran ángeles? porqué sin haber visto nunca antes a mi mujer resultaron unas personas muy cercanas, cariñosas y sobre todo capaces. En esos momentos yo buscaba "pros", y los encontré. Consiguieron dominar la situación y calmar a ese tipo confuso, inquieto por los siguientes pasos.
No es necesario explicar los detalles de un parto sin anestesia, mi mujer que al principio no gritaba porque le daba vergüenza cambió de opinión. Lo bueno es que fue rápido.
-¡A la siguiente empuja!.

Me estaba metiendo un chicle a la boca y de repente... El niño nació.



Y lloró.
Un ángel se llevo al niño y otros dos se quedaron con la madre.
Felicidades decían.
Seis semanas antes de lo previsto se ha incorporado un nuevo jugador.Hijo mio, ojalá te vaya bien, haré todo lo que pueda.